jueves, 23 de mayo de 2013

Las mujeres, a comprar

         Decía que la mañana de hoy ha sido pródiga en acontecimientos; a lo mejor he exagerado y lo que pasa es que he dado tantas vueltas para ir del colegio Ana Caicedo al Andrés García Soler, que la jornada se me ha hecho eterna.
     Uno se da cuenta de que no es lorquino de pura cepa porque no se conoce los atajos. Del primer cole al segundo hay quizás cinco minutos andando, pero yo he querido ir en coche, y he acabado conociendo demasiado bien toda aquella zona.
     Primero he llegado a las Eras de San José, un auténtico basurero completamente olvidado del que algún día haré un artículo, aunque sólo sea porque se lo debo al amigo Miguel @mikel_68, que fue el que me enseñó la zona.
         Tras dar la media vuelta he seguido callejeando hasta pasar junto a la aún más olvidada iglesia de San José, olvidada por los políticos quiero decir, porque desde el 11-M ni ha podido abrir sus puertas, ni nadie ha invertido un euro en ella. Tuvo mala suerte en la macabra lotería de las ayudas a la que Lorca fue obligada a jugar a la fuerza. Finalmente he llegado hasta la calle Nogalte y he visto que ahí comenzaba el desvío para ir a la mitad de la ciudad; de manera que he aparcado el coche donde he podido y he llegado andando al García Soler, donde una treintena larga de padres se estaban concentrando en defensa de la segunda línea de Infantil.

         La calle Nogalte
         De las obras en la calle de Nogalte ha hablado, precisamente, el concejal de Obras, Ángel Meca; ha explicado que van a costar 200.000 €, provenientes de fondos europeos, y que básicamente van a quitar los adoquines para poner asfalto. La moda de los adoquines llenó muchos pueblos y ciudades de calles que resultaban bonitas durante un par de años, hasta que el paso constante de camiones, coches y otro tipo de vehículos las convertía en auténticos senderos de montaña por los que los conductores avanzaban a trompicones, agarrándose al volante con los dientes, dejándose los amortiguadores y acordándose de los políticos y del diseño, provocando un ruido constante que amargaba la vida de los vecinos. Rectificar es de sabios, y la calle Nogalte será asfaltada. Además, según Ángel Meca, se van a estrechar los parterres para que los paseantes tengan más espacio, y se va a respetar el arbolado existente, algo que en la Ciudad del Sol siempre se agradece.

         El campo: ayudas y monumentos
         Pero el titular que nos ha dejado hoy Ángel Meca no trata sobre el casco urbano, sino sobre el campo. Con la que está cayendo; con los agricultores y ganaderos arruinados por la PAC, con la amenaza de los cazurros que dicen que el Tajo es suyo aunque sea a costa de secar media España, y con esas ayudas tras la riada que no llegan, el Partido Popular en Lorca ha querido expresar su apoyo y su reconocimiento a los trabajadores del campo presentando al pleno del próximo lunes una moción en la que piden que se construya un monumento alegórico donde se rinda homenaje a los agricultores y ganaderos.
         El lugar ya lo tienen elegido: la rotonda de las Palmeras, en la entrada a Lorca viniendo de La Hoya y de Murcia. Si el pleno aprueba la moción -algo que se da por descontado, vista la mayoría absoluta del PP-, sólo harán falta dos cosas: el diseño y la financiación. Nada menos, pero, en fin, para tener un diseño quieren hacer un concurso de ideas, mientras que para recaudar el dinero prevén pasar el cepillo entre las cooperativas, organizaciones agrarias, sindicatos del campo y demás, y no se descarta recurrir a la Administración regional a ver si echan una mano.
         Por mi parte, y para representar mucho mejor la realidad que rodea a nuestros campos, voy a sugerir un diseño: un rollo de cobre de veinte metros de altura. No duraría mucho en su sitio, pero eso sería parte del propio monumento: una performance, como las que se hacen en las grandes capitales, símbolo de la modernidad de nuestros campos.
         Después de Ángel Meca ha comparecido en el Ayuntamiento el concejal de Izquierda Unida Pedro Sosa, que también ha hablado del campo; pero no se ha remontado hasta Abderramán III, como ha hecho la moción de los populares, sino que se ha quedado en el año 2012. Concretamente, en el 28 de septiembre. Izquierda Unida va a presentar al pleno del lunes una moción pidiendo una serie de ayudas para las víctimas de la riada, que, ocho meses después de la desgracia, sólo han percibido 150 € de la Mesa Solidaria, esto es, de los donativos particulares de las personas de buen corazón. No nos engañemos: una limosna, mientras las Administraciones les ponen todas las trabas del mundo y alegan que como no tenían seguro no tienen derecho a rehacer su vida.
         Entre las medidas que plantea la moción de IU vuelve a estar la dimisión de la concejala de los Terremotos, Saturnina Martínez, cuya gestión consideran absolutamente ineficiente. También piden que se tenga en cuenta un estudio que ha llevado a cabo la Universidad de Murcia sobre prevención de riadas y zonas inundables del municipio.

         Las mujeres, a comprar
         No me gustaría que se me acusara de machista por haber escrito el titular anterior. Es que, realmente, esta mañana se ha presentado una propuesta del Ayuntamiento, la Unión de Comerciantes y la Federación de Mujeres, que pretende exactamente eso: que las mujeres compren en el pequeño y mediano comercio local. Insisto: las mujeres, no los hombres, porque ellas van a recibir una tarjeta específica con la que les harán descuentos en un número importante de tiendas.
         La iniciativa busca dos objetivos:
         En primer lugar, fomentar las compras en los comercios locales. Según el presidente de la Unión de Comerciantes, José Montoya, por ahora se han adherido entre 80 y 100 comercios; un tercio de los que están asociados a dicha unión. Los descuentos que ofrecen oscilan entre el 5 y el 20% del precio, e incluyen productos tan heterogéneos como muebles, ropa o gasolineras.
         En segundo lugar, animar a las mujeres a que se asocien. La presidenta de la federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca, Pilar Fernández, ha explicado que por el momento hay cerca de 2.500 mujeres dadas de alta en alguna de las numerosas asociaciones existentes, y ha matizado que también hay algún hombre. Qué puede hacer un hombre en una asociación de mujeres es algo que les dejo a quienes ya han nacido y se han criado en el siglo XXI, que yo me quedé en los tiempos de los cuartos de baño rotulados con el abanico para ellas y la pipa y el monóculo para nosotros.
         En cualquier caso, a las acusaciones de perpetuar los roles tradicionales, esto es, de obligar a las mujeres a que sean ellas las que hacen la compra mientras sus maridos se quedan sentados en el sofá, los organizadores han respondido que los maridos pueden acompañar a las mujeres, comprar los dos juntos, pero luego que sean ellas las que saquen el monedero.
         Conclusión: se ponga como se ponga mi mujer, no pienso volver a acercarme al Super Lorymar a comprar las madalenas. Que vaya ella, que para eso es mujer y le hacen descuento. Yo lo siento mucho, pero estas ayudas las veo en clave económica, no social. Me parecería genial que hicieran descuento a quien apareciese con la cartilla del paro, en vez de mirar si el cliente lleva barba de tres días o zapatos de tacón.

         Reciclar la ropa falsa
         El Ayuntamiento de Lorca, en colaboración con la Policía Local, han tenido una idea bastante acertada para reaprovechar la ropa que proviene de los decomisos. En los últimos meses, la Unidad de Seguridad Administrativa (USAD) se ha hecho cargo de numerosos objetos que han sido decomisados, bien por estar falsificados, bien porque los vendedores no estaban cumpliendo con la normativa. Estoy hablando de varios centenares de calzoncillos Calvin Klein, chándals y bolsas deportivas Adidas, polos Lacoste, vaqueros, relojes de marca, bisutería... todos ellos falsificados e incautados en mercadillos, controles callejeros, tiendas y demás. Esta mañana, la USAD ha improvisado una auténtica exposición en el que también había más de 1.300 bebidas alcohólicas: varios centenares de litronas, decenas de botellas de sangría, cartones de vino, y botellas de alcohol entre el Chivas de 24 años y la ginebra de garrafa. Éstas no están falsificadas, sino que han sido incautadas en locales que estaban abriendo fuera del horario de apertura, vendiendo alcohol a menores, o con las botellas almacenadas en condiciones inadecuadas.
         En principio este material, valorado en 20.000 €, iba a ser destruido en el vertedero. Pero el Ayuntamiento ha pensado en una actuación donde se vinculan tres concejalías: Seguridad Ciudadana, Empleo y Consumo.
         La actuación de la primera concejalía es evidente: vigilan, sancionan y en su caso se incautan del material. Pero ahora interviene la segunda: en el mes de septiembre, dentro de los programas de empleo y formación, se va a hacer un taller de Corte y Confección. Los alumnos le quitarán las marcas falsas a las prendas de ropa... y aquí entra la tercera concejalía, porque tras comprobar que las ropas, aunque falsas, no suponen un peligro para la salud, se las van a entregar a Cáritas y Cruz Roja para las personas necesitadas.
         Esto es matar tres pájaros de un tiro, y un excelente ejemplo de colaboración entre concejalías. Los unos quitan de la circulación unos productos que engañan al ciudadano y perjudican al comerciante que vende legalmente, pagando sus impuestos; los otros aprovechan este material que se iba a tirar para darle una formación a unos parados; y finalmente los terceros le entregan la ropa, nueva y sin marcas, a quienes lo necesitan.
         En total, según los datos municipales, se van a entregar cerca de 500 prendas: hay 283 calzoncillos, 36 polos, 23 pantalones, 10 camisas, 38 chándals, 33 sudaderas, 10 chaquetas, y demás.
         Tras felicitar a las concejalas por la iniciativa -que me dicen que ya se está llevando a cabo con éxito en Cartagena-, algunos periodistas le hemos preguntado a la responsable de Sanidad que por qué no se aprovechaban todas las bebidas y, por ejemplo, se le donaban a alguna comisión de fiestas o algún local social, ahorrándoles varios miles de euros. La respuesta me ha convencido: se trata de productos alimentarios; no sabemos si se han adulterado -metiendo alcohol con alguna jeringuilla como el garrafón de toda la vida-, o, simplemente, en qué condiciones se encontraban. Puede que los cartones de vino se hayan pasado dos meses en un remolque al sol. El riesgo es inasumible, de manera que las botellas serán destruidas en el vertedero de Barranco Hondo. Ya podéis andar con cuidado si vais por esa zona, por si os ataca alguna golondrina volando en zig zag.

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