sábado, 27 de abril de 2013

Las víctimas de la riada afirman que las ayudas son muy insuficientes


         Este viernes, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la plataforma de afectados por la riada de Lorca de 2012, celebraron una rueda de prensa conjunta para expresar su malestar porque afirman que casi no ha llegado ninguna ayuda.

Por parte de la COAG habló Miguel Padilla, presidente de dicha entidad en Lorca y en la Región de Murcia, mientras que por los afectados habló Antonio Reinaldos, presidente de la plataforma y miembro de una de las 15 familias que lo han perdido absolutamente todo: tanto la vivienda como su explotación.

...Y también estuvo Herminia, de quien hablaremos al final...

El balance presentado por Miguel Padilla, a los 7 meses de la riada -se cumplen mañana, domingo- es descorazonador. Bastante negativo, lamentable, según sus propias palabras.

En concreto, las ayudas que se han dado han sido las siguientes:

- Una exención del canon por el agua del trasvase del Tajo, con un valor total de 3'2 millones de euros. La cantidad se le entregará a la Comunidad de Regantes, que la repartirá entre los afectados.

- Una exención del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a los productores afectados, por un importe total de 116.000 €, cantidad que el Ayuntamiento dejará de recaudar pero que le compensará el Estado.

- Una reducción de los módulos a las producciones afectadas, que se ahorrarán el pago de impuestos.

Y ya está. Añado, por mi cuenta, que la Mesa Solidaria ha repartido más de 9.000 euros a decenas de afectados por las riadas.

Padilla ha recordado que la riada afectó a buena parte de la huerta lorquina, sobre todo en zonas como El Campillo, Purias o La Torrecilla, además de Puerto Lumbreras y Totana; ha destacado que hay unas 14 ó 15 familias que lo han perdido todo, y que tienen la vivienda y su explotación en ruinas. Afirma -y yo le doy la razón- que 7 meses son tiempo de sobra para que las Administraciones le hubieran dado una respuesta a los afectados.

Muchos afectados han tenido que irse a cultivar a las provincias limítrofes, Almería, Alicante, Albacete... arrendando otros campos y gastando mucho más en transporte. En la huerta lorquina, muchos han tenido que plantar cereal porque era lo único que aceptaba el campo, aunque no está siendo rentable en absoluto.

Sus principales peticiones son las siguientes:

1ª. Muchos ganaderos no tenían contratado el agroseguro porque la crisis no les dejó afrontar ese gasto, pero más del 95% tienen el seguro de retirada, que cubre la retirada de cadáveres, y que está vinculado a dicho agroseguro.

Solicitan que abra un poco la mano; que se incluya dentro de los beneficiarios del agroseguro a los que tenían contratado ese seguro de retirada, y a quienes el año anterior a la riada habían tenido agroseguro. Los beneficiarios se comprometerían, a cambio, a suscribir una póliza de agroseguro en el plazo máximo de tres años.

La Administración no sólo se niega a extender esas ayudas, sino que, al contrario; después de la riada se modificó la normativa, dejando muy claro que el seguro de retirada no se consideraba suficiente para cobrar el seguro.

Por cierto, poco antes de la riada el Gobierno regional, con esa política de recortes que está hundiendo a todos los sectores, decidió dejar de subvencionar el agroseguro. Un Gobierno que apostara de verdad por el sector primario les habría ayudado a concertar el seguro. Pero aquí se les quita la ayuda, se les pone en la tesitura de no poder suscribir el agroseguro, y cuando viene la riada se impide que puedan cobrar la póliza. En Marruecos tienen una foto de los recortadores en cada explotación.

2ª. La línea de créditos ICO no está resultando suficiente para ayudar a los afectados. En primer lugar, consideran que los intereses son excesivos; en segundo lugar, esos créditos los tiene que conceder el banco. Es decir, que el afectado depende de que el banco decida liberar ese dinero en forma de préstamo; algo que no está sucediendo.

Precisamente -añado yo- en el campo y en todo, uno de los principales problemas que tenemos es que los bancos, que se están financiando con dinero de todos, se están quedando ese dinero y son capaces de permitir que quiebre una pyme antes que soltar 3.000 euros para que puedan comprar material. De manera que los agricultores y ganaderos no pueden recibir el dinero de los créditos ICO a menos que haya un banco que les dé el crédito. Y esto no está pasando ni va a pasar.

3ª. Hay una equivocación de base, que es que se está aplicando el real decreto de 20 de septiembre, pensado para los incendios que hubo el año pasado; y ese decreto se está engordando, sumándole algunos supuestos como la riada de Lorca y otras catástrofes. Sería mejor que hubiera una norma concreta, pensada sólo para las víctimas de la riada.

4ª. Hay que luchar para que la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea, beneficie a los cultivos españoles lo más posible. Dicha reforma afectará sobre todo a las producciones de olivo, almendro y viña, que en Lorca se encuentran sobre todo en las Tierras Altas.

Por el momento no se sabe lo que va a pasar, y el Gobierno tampoco da demasiada información, pero parece ser que se van a generalizar las ayudas a todas las tierras. La duquesa de Alba estará encantada -añado yo-, y en cuanto a los agricultores, les va a beneficiar porque van a entrar las frutas y las hortalizas, que hasta ahora no recibían este tipo de ayudas.

Yo creo que lo ideal sería que el ministerio, las autonomías y los productores estuvieran trabajando mano a mano para ver qué hay que defender, y en qué medida; pero ni ahora, ni en época de Zapatero, se ha querido poner toda la carne en el asador. De manera que los agricultores y ganaderos, un sector del que dependemos todos, tendrán que esperar hasta el mes de junio para ver qué propuestas lleva el Gobierno a Europa, y cómo las defiende.

Desde luego, en Europa tienen clarísimo que hay que apoyar a Marruecos aunque España se hunda; algo que de rebote beneficia a muchos grandes productores españoles, incluyendo muchos murcianos, porque se llevan las explotaciones a Marruecos, le pagan a los trabajadores la décima parte de lo que se paga aquí, y siguen haciendo caja.

5ª. Se está tramitando en el Parlamento la Ley de la Cadena Agroalimentaria, que puede suponer un beneficio para los agricultores y los ganaderos, porque pone coto a la regulación de mercado; esto es, a los intermediarios que especulan con el precio de los piensos y los productos. A ver si es verdad.

Por lo demás, Miguel Padilla ha aprovechado el encuentro con los medios para hablar de las principales cosechas de la zona:

- Alcachofa: la situación es catastrófica. En el plazo de pocos años van a desaparecer casi todas las explotaciones de este cultivo, porque los productores no tienen margen de beneficio; ni siquiera están cubriendo los costes de producción. Nuestra competencia principal viene de Hispanoamérica (Chile y otros países), que pagan sueldos muy inferiores y pueden ser más competitivos. Sobre todo en las conservas, España no puede competir.

- Brócoli: la temporada va a salir bien, exceptuando, como es obvio, aquellos campos que fueron arrasados por la riada.

- Lechuga: solamente se va a ganar dinero para cubrir gastos. No va a dejar beneficios.

- Sandía: esta temporada se plantará la misma que el año pasado, y se prevé que no habrá grandes cambios con respecto a 2012.

Padilla ha recordado que la judía verde, que en otros tiempos tenía una importancia esencial en Murcia, ha desaparecido por completo. Ahora se la compramos a Marruecos.

Antonio Reinaldos, presidente de la asociación de afectados de la riada, ha explicado cómo es el día a día de las víctimas. Él forma parte de la quincena de familias que el 28 de septiembre se quedó sin casa y sin medio de ganarse la vida. Lo perdió todo. Afirma que, desde el primer día, todos los agricultores y ganaderos se pusieron manos a la obra. Siguieron trabajando, limpiando casas y caminos, y tratando de salir adelante a la espera de las ayudas públicas.

Muchos han plantado cereal, porque era el único cultivo que tenía alguna posibilidad de salir adelante en los campos anegados, pero resulta que tras la riada ha venido un período de sequía... y les ha tocado comprar agua para el riego.

Han pasado siete meses y se sienten indignados y decepcionados por la insensibilidad de las Administraciones. Van a seguir luchando, aunque han perdido la esperanza en que las Administraciones les echen una mano. Están a la espera, especialmente, de mantener una reunión con el Ayuntamiento para analizar su situación.

Entienden que buena parte de su ruina vino porque la rambla de Biznaga -el afluente principal del Guadalentín por la derecha- no estaba encauzada. Desde luego, tras la riada la propia rambla ha desaparecido y es imposible reconocer por dónde pasan las avenidas. Parece ser que se va a encauzar la rambla, algo que les alegra aunque sea a toro pasado. Los vecinos están supervisando las actuaciones de la Confederación Hidrográfica del Segura, para comprobar que los trabajos de encauzamiento responden a sus necesidades.

No están de acuerdo en absoluto con los trabajos que está llevando a cabo Adif en la línea de tren Lorca-Águilas, que fue destruida en algunos puntos por la riada. Dicen que se están dejando los mismos pasos de agua que antes, y que se ha demostrado que son insuficientes en caso de gran riada. Desde Adif han afirmado que se trata de trabajos de reposición de la línea, y que cuando pase el AVE ya se harán otro tipo de pasos y de trabajos.

Y luego intervino Herminia. Herminia Pérez Castejón, una vecina de Lorca que ha querido echarle una mano, modestamente, a sus vecinos. Es la autora de un libro llamado Tradiciones Lorquinas; una obra que le ha costado tiempo y dinero, y cuya recaudación ha querido entregar a sus vecinos afectados por la riada. Al final de la rueda de prensa, Hermina se puso en pie y le entregó a Reinaldos un cheque por valor de 1.500 €. El fruto de su trabajo, un beneficio legítimo y muy digno, con el que ha querido apoyar a los suyos. La dignidad de los vecinos, la solidaridad de la gente corriente, pone en evidencia un poco más a esos otras personas cuyo sueldo depende de nosotros, que son capaces de gastarse 1.500 € en una comida oficial, y que siete meses después de la riada parece que se han olvidado de los miles de lorquinos, lumbrerenses y totaneros que lo perdieron todo... Añado que la lluvia no es culpa de nadie, pero que haya ramblas sin encauzar, viaductos que se vienen abajo porque se quedan sin cimientos, o autovías que hacen de dique, quizás sí que son responsabilidad de las Administraciones competentes.

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