martes, 22 de marzo de 2016

Atentados en Bruselas: el ejemplo de "Le Monde"

         Los -más que presuntos- atentados en el aeropuerto y el metro de Bruselas, cuyo balance definitivo aún se desconoce en el momento en que redacto estas líneas, me hacen precipitarme sobre las páginas del diario francés Le Monde, como he hecho en otras ocasiones en las que la barbarie terrorista ha golpeado otras zonas de Europa.
         Os adelanto que yo no tengo ni idea de francés, ni leo la prensa extranjera, pero hoy en día los traductores de Internet hacen milagros; no quiero que esto parezca postureo ;)
         Voy a hacer unas pequeñas reflexiones como periodista, no como analista político. Por eso voy a prescindir, dicho con respeto, de las víctimas de los posibles atentados, de sus causas, y me voy a centrar en la forma, no en el fondo: en cómo debe reaccionar un medio de comunicación cuando se lía parda.
         Cuando se produce una calamidad como la que se está viviendo en Bruselas, Le Monde da información viva, en directo, a través de su página web www.lemonde.fr. Pero además complementa esta información con un chat en vivo, que se actualiza cada pocos minutos, donde responde a las peticiones de información concretas de los lectores; a lo que realmente le interesa a los lectores, además de las cifras oficiales.
         Por poner algunos ejemplos, extraídos de su chat y pasados por un traductor automático:

-Se habla sólo de un solo atacante suicida, ¿se confirmó esto?
-¿Ha sido reivindicado el ataque?
         -¿Podemos pensar que estos ataques se producen en represalia por la "captura" de Abdeslam o estaban ya previstos?

         En estos casos, al ser un diario francés que habla de un atentado en Bélgica, las preguntas no descienden a un nivel tan doméstico como el que pude leer, por ejemplo, tras los atentados de París de finales de 2015. En aquellos momentos, los lectores de Le Monde pudieron obtener información sobre aspectos como si la calle Tal estaba acordonada, o si se había suspendido la línea X de autobús. Cuestiones que para una persona atrapada en el cataclismo pueden ser vitales.
         A este respecto, quiero recordar la actuación ejemplar que tuvo la televisión autonómica 7 Región de Murcia, y en concreto el editor Alejandro García-Villalba, tras los terremotos de Lorca de 2011.
Como quizás algunos sepáis, en aquella época yo era el corresponsal de esa televisión en Lorca. A los pocos días, viendo lo perdidos que estábamos todos, le pedí a Alejandro que me dejase incluir en los informativos pequeñas noticias informando, por ejemplo, de que la farmacia de la calle Tal había prolongado su horario hasta medianoche para atender a las víctimas, o que los asegurados de la Mutua X tenían que entregar los partes de baja en las oficinas de la Mutua Z porque sus oficinas de siempre estaban con alerta de derribo. Una información que a lo mejor no procedía en una tele regional -¿qué le importará a un señor de Cieza cuál es la farmacia de guardia en Lorca, y viceversa?-, pero que ayudó realmente a los damnificados, prestando un servicio público. Y que creo que es la obligación de cualquier medio de comunicación que quiera prestar un servicio: prescindir de escaletas de diseño y bajar al barro, a los escombros, a ver cómo pueden echar una mano.
Como digo, Le Monde amplía el concepto de "información en vivo" abriendo un chat donde se responde al instante a las dudas concretas de los lectores, individualizando de hecho la información... pero además tiene la prudencia de que esa inmediatez no vaya en detrimento de la calidad. Es decir, por decirlo finamente, que no pierde el culo por dar cualquier rumor como hacen otros más acelerados.
Fijaos qué respuestas (insisto en que las estoy pasando por un traductor automático; de ahí esa sensación de encorsetamiento):

-Por ahora, no se puede establecer ninguna conexión entre la detención de Salah Abdeslam, principal sospechoso de los ataques del 13 de noviembre en Francia, y los ataques que se produjeron hoy en Bruselas.
-A pesar de que la detención de Salah Abdeslam tuvo lugar cuatro días antes de los ataques de hoy, nada nos permite decir en este momento que los eventos tienen ninguna conexión.

Una lectora impaciente les echa en cara esta prudencia, e indica que otros medios están dando una información "más actualizada": mirad entonces el diálogo que se establece:

-Su conexión en vivo realmente va con retraso...
-Hola, Julie; nosotros estamos publicando aquí sólo la información que recibimos y la confirmación de nuestras propias fuentes. En el pasado hemos aprendido a desconfiar, durante estos grandes eventos, de la información publicada por todos lados por fuentes de menor reputación que la nuestra. Por lo tanto, nos comprometemos a no entregar aquí nada más que datos confirmados, lo que en efecto puede tomar su tiempo... Gracias por su comprensión.



Así debería ser en todos los casos. No publicar nada que no se haya confirmado a través de una fuente fiable y contrastar la información hasta estar seguro de que es fiable.
O, si no es posible, mencionar de dónde sale la información para que sea el propio lector el que decida hasta dónde se la tiene que creer. Por ejemplo: "el concejal de Seguridad de Bruselas dice que hay 12 muertos".
Claro que esto no sale barato. A preguntas de un lector, Le Monde informa del dispositivo que ha desplegado sobre el terreno:

-¿Tenéis equipos en el lugar? Gracias.
-Hola, Cyr. Nosotros contamos ahora mismo con tres periodistas sobre el terreno en Bruselas: nuestros dos corresponsales, Cecile Ducourtieux y Jean-Pierre Stroobants, además de nuestra enviada especial Florence Aubenas, que ya estaba en la capital cuando ocurrieron los ataques. Otros dos periodistas van en camino.


Cinco periodistas; dos de ellos enviados ex profeso y una tercera que ya estaba allí y a quien sin duda habrá que pagarle alguna dieta, aunque me imagino que esa compañera no se lo planteará.
Mirad: no hay buen Periodismo sin periodistas. ¿Es caro pagar cinco sueldos? Por supuesto; pero los lectores de Le Monde reciben información en vivo; y no cortapegas interesados, apresurados, repetidos o incompletos. Sólo esa diferencia ya le tiene que compensar a quien tenga una empresa de comunicación, igual que a un buen carnicero le debe compensar vender carne de primera, y no pasada.
Si pones a un solo periodista a hacer el diario entero, le condenas al cortapega y a la noticia rápida. Por muy profesional que sea. Tiene una hora de cierre, tiene cinco, diez, quince páginas para llenar... y tiene que buscarse la vida.
Pero es que aunque no sea por una cuestión de ética... al empresario inteligente le compensa que su periódico vaya bien. Haciendo las cosas bien, con una buena plantilla y dando información de calidad, te ganas a infinidad de personas. Tus lectores se multiplican; publicar anuncios en tu medio saldrá más caro porque habrá más compradores potenciales... y las nóminas se acabarán compensando.
De la otra manera, a la tercera pifia y en temas tan gordos, la gente dejará de leerte; te quedarás sin anunciantes, y acabarás teniendo que echar el cierre. Luego le echarás la culpa a que "la gente ya no lee"... pero no, hijo. No te leerá a ti, que eres un chapuzas y recortas en lo esencial: en rigor.
Personalmente, la manera de actuar de Le Monde es un ejemplo profesional para mí. Ojalá cundiera también el ejemplo entre los responsables de los medios de comunicación, los que recortan alegremente buscando el beneficio inmediato y cutre. Y entre los propios lectores: estamos viviendo tiempos en que cualquier web, cualquier panfleto, es objeto de cita y de retuiteo. No buscamos que la Prensa amplíe nuestras miras y module nuestro criterio; buscamos que confirme nuestro análisis y refuerce nuestros prejuicios. Y así nos luce el pelo.




viernes, 18 de marzo de 2016

La "prohibición" de la Semana Santa de Murcia

         Ayer por la tarde me metí en Twitter y empecé a ver comentarios muy indignados de gente que protestaba porque los de Podemos pretendían suprimir la Semana Santa de la ciudad de Murcia. Como quizás sepáis, se trata de un evento de Interés Turístico Internacional -igual que la de Cartagena y la de Lorca-, que destaca entre otras cosas por sus Salzillos.
         Las protestas se agrupaban bajo la etiqueta #SemanaSantaRM, y en ellas se alternaban dos posiciones: unos defendían la laicidad; otros lamentaban la inminente desaparición de la Semana Santa de Murcia de la mano de Cambiemos Murcia, una coalición municipal de izquierdas en la que hay personas de Izquierda Unida y provenientes de Podemos que en aquellos momentos estaba presentando una moción a este respecto en el Ayuntamiento de Murcia.
         Lo primero que hice fue sumar. El Ayuntamiento de Murcia tiene 29 concejales, que se reparten de esta manera:

         PP 12 (incluyendo al alcalde, José Ballesta)
         PSOE 6
Ciudadanos 5
Ahora Murcia 3
Cambiemos Murcia 3

         Las cifras eran contundentes. Cambiemos Murcia debería sumar a su cruzada anti-Semana Santa a los tres concejales de la coalición de izquierdas Ahora Murcia -posible-, a los seis del PSOE -altamente improbable- y a otros tres concejales, bien de Ciudadanos o del PP...
         Mientras yo hacía estos cálculos, los tuiteros seguían lamentando la desaparición de la Semana Santa... y aun más, la plaza y las calles próximas al ayuntamiento y la catedral empezaban a llenarse de gente armada con banderas de España y carteles en defensa de la festividad y en contra de la laicidad, lo que hacía que otros tuiteros de otras partes de España se llevasen las manos a la cabeza. En el paroxismo de los sentimientos empezaron a llegar personas armadas con tambores que, desde luego, no batían en son de paz.
         Viendo que la polémica aumentaba hice aquello que cualquier periodista está obligado a hacer: CONFIRMAR la información acudiendo a fuentes fiables. Y qué mejor fuente que la propia coalición Cambiemos Murcia. Un artículo del diario La Opinión exponía el contenido de la moción que se estaba sometiendo a votación en el pleno; pero además este periódico incluía un vídeo en el que el concejal Sergio Ramos hablaba directamente a cámara y nos lo contaba.
         En dicho vídeo, cuyo enlace adjuntaré al final de este artículo, el concejal de Cambiemos Murcia exponía claramente lo siguiente:
         1. No pretenden prohibir la Semana Santa de Murcia.
         2. Quieren que el Ayuntamiento, como tal, no la lidere: que no haya representación institucional de un Ayuntamiento que representa a todos los murcianos, y no sólo a los católicos.

         Pero esa moción iba más allá:
         3. Se niegan a que el Ayuntamiento siga cediéndole gratis espacios públicos a entidades religiosas.
         4. Piden que la Iglesia pague el IBI como hacen casi todas las personas y entidades del país.

¿Era falta de tiempo y de ganas de informarse lo que sacaba a la calle a cerca de un millar de murcianos?
         ¿Había una mano negra interesada en crispar los ánimos para alejar el fantasma del pago de impuestos?
         ¿Nos hemos crispado tanto, que basta con escuchar la palabra "Podemos" para que saltemos airados, poniéndonos la venda antes de tener la herida?
  
         Como no tengo datos que respalden estas tres preguntas lo dejaré correr. Haciendo, eso sí, una advertencia: los periodistas tenemos la obligación profesional de confirmar la información acudiendo a una fuente directa, si es posible. La fuente existe; el diario La Opinión lo hizo y nos sacó a muchos de la duda permitiéndonos además beber de la fuente original. Supongo que otros medios también lo harían, pero no hice el seguimiento exhaustivo. Durante la tarde de ayer leí muchos comentarios de profesionales del Periodismo dando por bueno que "los de Podemos" iban a prohibir la Semana Santa de Murcia.
         Ni podían prohibirla, porque necesitaban una mayoría de votos inalcanzable, ni lo pretendían, como pudo comprobar cualquiera con ganas de informarse antes de salir a la calle o desahogarse en Internet.
         Este enlace a la web de La Opinión permite ver el vídeo donde el concejal de Cambiemos Murcia nos cuenta lo que pretendían. Aquí se tenía que haber venido antes de liarla.


        

         Como era de esperar, y según informa La Opinión, la moción por la laicidad -y por el pago de impuestos, no lo olvidemos- fue derrotada con los votos en contra de PP, PSOE y Cs, mientras que Ahora Murcia se abstuvo.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Vídeo homenaje al bordado lorquino


         Amigos, sin más preámbulos quiero compartir con vosotros este modesto vídeo de homenaje al bordado lorquino. Lo he compuesto a vuelapluma, basándome en las fotos que he sacado en los últimos años y en la galería de imágenes de mi productora, Númera Audiovisual.
No pretende ser nada más que un breve repaso a estas obras de arte, en seda y oro, confeccionadas por las manos de las mujeres lorquinas durante generaciones. Ahora que por fin llega la Semana Santa estas joyas saldrán de las vitrinas de los museos y desfilarán en procesión para deleite de lorquinos y visitantes.

         Un saludo y, ¡que viva la Semana Santa de Lorca!



miércoles, 9 de marzo de 2016

Alhama: un ejemplo de democracia directa

         El movimiento se demuestra andando... y la apuesta por la participación ciudadana se demuestra votando. Durante todo el día de hoy, los vecinos de Alhama están pasando por las urnas para escoger la nueva ubicación de un instituto.
         Los colegios e institutos públicos, tanto del casco urbano como de las pedanías, han abierto sus puertas para que los alhameños elijan la nueva ubicación del IES Valle de Leiva. Se les da una primera opción: mantenerlo o no en la zona de Nueva Espuña. A continuación se les pregunta cuál de las siguientes opciones les parece más apropiada, El Praíco o La Cerámica.
Existen además unos dossiers accesibles a través de Internet con planos detallados de estas tres zonas de Alhama y los solares donde se podría construir, con otros datos como son la superficie del solar, los accesos, los lugares importantes de interés, si habría que proceder a alguna expropiación, y una serie de pros y contras firmados por los técnicos, no por los políticos.



         Además de anunciarlo oficialmente, y de convocar a los vecinos, el alcalde Diego Conesa está participando de manera activa en Facebook, respondiendo dudas y debatiendo sobre el tema con los vecinos.

El alcalde de Alhama, votando esta mañana
(foto: Ayuntamiento de Alhama, Gabinete de Prensa)

         A las dos de la tarde ya habían votado cerca de 1.600 vecinos, según los datos aportados por el propio Ayuntamiento. No está mal. El censo electoral de Alhama en 2015 superaba los 21.000 habitantes, pero habrá que tener en cuenta que estos datos no son extrapolables a las elecciones legislativas, ya que se ha abierto las urnas a los mayores de 16 años. Además, supongo que sólo irán a votar aquellos vecinos directamente vinculados a la comunidad educativa -alumnos, padres, abuelos-.

         Una jornada histórica, que no sé si se habrá hecho con anterioridad en algún municipio de España -el Ayuntamiento dice no tener constancia de precedente alguno en la Región de Murcia- y que espero que se extienda en otros municipios y para otras ideas. En ocasiones nos quejamos de que los políticos pinchan y cortan sin pensar en los vecinos; que no pisan la calle y no saben cuáles son las necesidades reales de los ciudadanos. En este caso, en Alhama, los vecinos han podido decidir sobre un tema tan importante como la ubicación de un instituto; un ejemplo de democracia directa. 

viernes, 26 de febrero de 2016

Nivel amarillo por nieve, viento y frío

            INFORMACIÓN DEL 112 REGIÓN DE MURCIA
            Viernes 26 - 10:00 horas

            La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene el aviso en su boletín de fenómenos adversos de nivel amarillo por vientos, nieve y fenómenos costeros a partir de esta noche.

            Meteorología mantiene el aviso de nivel amarillo en el Valle del Guadalentín, Lorca y Águilas, Campo de Cartagena y Mazarrón por rachas de viento que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora entre las 9 y las 12 de esta noche y se mantiene el aviso por temporal en las aguas costeras de la Región para esas mismas horas.

            También se amplia el aviso por nevadas en el Noroeste entre las 9 y las 12 horas de esta noche, con una acumulación de nieve de 2 cm y bajada de la cota de nieve hasta los 800-1.000 metros a última hora del día.

            La previsión es que estos fenómenos puedan darse con una probabilidad de entre el 40% y el 70%.


jueves, 25 de febrero de 2016

Cofradías, archicofradías y hermandades

          Bueno, quiero empezar hablando de mi grupo de Facebook "Los Barrios de Lorca", en el que aprendo un montón de cosas sobre la ciudad... Hace unos días se produjo el debate sobre cuántas cofradías y archicofradías hay en Lorca. Y de ahí he sacado el tema que os quiero comentar.
         En Lorca tenemos seis Pasos, que se dividen en cofradías, archicofradías y hermandades. Todas ellas son "asociaciones eclesiásticas de fieles", y vienen reconocidas por el Derecho Canónico. En el plano civil, son personas jurídicas. En la diócesis de Cartagena, rige un Directorio Diocesano de monseñor Azagra de 1991.

         He encontrado una web de los Costaleros del Calvario de Córdoba que lo expresa muy bien: la cofradía agrupaba históricamente a personas del mismo oficio, y hoy decimos "cofradía de pescadores de Águilas"... y la hermandad iba un paso más allá: reunía a individuos de oficios y extracción social diferentes, unidos para el incremento del culto público: promover, aumentar, reforzar o manifestar la fe.
Estos costaleros dicen que hoy en día la diferencia obedece a razones históricas; se han mantenido las denominaciones y no hay diferencias prácticas.

         Por su parte, una Archicofradía es "una cofradía más antigua, o que tiene mayores privilegios que otra". En concreto, se les permite poder reunir en su seno a otras cofradías, y además les pueden extender sus privilegios e indulgencias. Es un título que les otorga el Papa. No es una suma de cofradías, sino que debe tener dos requisitos: acoger cofradías filiales... y poder transmitirles sus indulgencias y privilegios.
         Hoy por hoy, todas ellas necesitan tres decretos del obispo: el de constitución; el que aprueba sus estatutos; y el que nombra al presidente o hermano mayor, que suele ser una ratificación de lo que eligen los cofrades en sus asambleas.
         La Diócesis de Cartagena cuenta con más de 450 cofradías y hermandades; seis de ellas están en Lorca.
         En Lorca tenemos tres archicofradías:
         - La primera en recibir ese título fue la Archicofradía de Jesús Resucitado.

Jesús Resucitado, "el Palero"

         - El Paso Encarnado: en 1734 se convirtió en Archicofradía. Su nombre actual es el de Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre.

Encuentro. Paso Encarnado

         - La Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario, que integra al Paso Blanco. En 1750 se les nombró "archicofradía" porque en su capilla reunieron a otras cofradías. Su nombre oficial es el de "Muy Ilustre Cabildo de Ntra. Sra. la Virgen de la Amargura, en la Real y Muy Ilustre Orden-Archicofradia de Ntra. Sra. del Rosario".

Encuentro. Paso Blanco

Esta misma tarde, la archicofradía del Rosario le ha cedido la capilla del Rosario al Paso Blanco, que está integrado en su seno. Un acto solemne que está siendo protagonizado por el obispo, monseñor Lorca Planes.

Cesión de la capilla del Rosario
Foto, Paso Blanco

         Tenemos además dos hermandades:
         - La Hermandad de Labradores, que es como se llama el Paso Azul. En su origen lo formó gente del campo, y de hecho sus bordados suelen tener motivos de plantas, flores, frutas...

Serenata. Paso Azul

         - La Hermandad de la Curia, que es el Paso Negro; a fecha de hoy está compuesta por gente del mundo de la Justicia, jueces, abogados, notarios, funcionarios...

Procesión de la Curia

         Y tenemos una cofradía:
         - La Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón, el Paso Morado; una advocación con origen muy noble, porque se llamó "Cristo del Perdón" tras la Guerra Civil, como señal del perdón que los españoles de uno y otro bando se debían dar... y que no se dieron.

Subida al Calvario. Paso Morado



         Así que ya sabéis: históricamente, las Cofradías de compañeros de profesión se pudieron convertir en Hermandades de gente dispar, unida por el culto público; y algunas fueron nombradas Archicofradías, adoptando filiales y transmitiéndoles sus privilegios. En Lorca tenemos tres archicofradías, dos hermandades y una cofradía. Seis Pasos, todos ellos fundamentales para nuestra Semana Santa.

sábado, 20 de febrero de 2016

Umberto Eco = 83 + 1

         Si os digo que yo descubrí a Umberto Eco a los ocho años de edad, me vais a llamar de fantasma para arriba. Pero esto no es una boutade -ahora le llamamos postureo-, sino la más pura realidad.
Corría el año 1980, la biblioteca de Sant Joan d'Alacant acababa de abrirse y mis padres me acababan de sacar el carnet. El 83; un número que formó parte de mi identidad durante mi infancia de la misma manera que mi nombre y mis apellidos, ya que a partir de aquel momento me pasé innumerables tardes entrando y saliendo de la biblioteca y llevándome uno tras otro la mayoría de los libros de las secciones de niños.
Tuvo que ser una de mis primeras tardes en la biblioteca; yo aún era un recién llegado que repasaba los estantes más bajos buscando tebeos. En un momento dado me encontré con un tebeo muy gordo, que estuve a punto de despreciar porque en su portada había dibujada una niña. Pero como el tebeo era bastante gordo, lo cogí, lo llevé con esfuerzo hasta una de las mesas y leí el título:
- ¡Mafalda! -grité.
- Silencio -me chistó el Maxi, el bibliotecario del pueblo. Un hombre bastante mayor, calvo y con gafas, que cuando le pedías un pedacito de papel para apuntar alguna cosa te daba papeletas recortadas de la Falange.
- Mafalda -susurré.
Abrí el libro por las primeras páginas. Mierda, todo eran letras y sólo había algunas viñetas. La misma niña morena de la portada, una rubita, un chaval con el pelo al cepillo y un niño de pelo escarolado, vestido de vaquero, fingiendo que disparaba con la boca. ¡PUM!, decía Miguelito.
Y justo al lado de aquel PUM, un titular: Mafalda vista por Umberto Eco.
Aquello era un gran chiste: el niño vestido de vaquero decía ¡PUM!, y al lado hablaban de un señor que se llamaba Eco, como si fuera el eco del disparo. Grandes risotadas, eco, eco, y el Maxi levantando la mirada del mostrador para reprender a aquel pequeño al que iba a ver -y reñir- tantísimas veces en la docena de años posteriores.

En las Navidades de 1988, cuando yo tenía dieciséis años, mi padre me regaló "El nombre de la rosa". Leí el libro en un par de semanas, y lo volví a leer el 1 de diciembre de 1989, el 20 de enero de 1990, el 8 de junio de 1991 -diez días después de haberme quedado huérfano-, el 29 de noviembre de 1992, el 2 de julio de 1993, el 5 de mayo de 1996... si puedo dar todas estas fechas no se debe a mi memoria -más parecida a la del pez Dori que a la de Funes el memorioso-, sino a que las fui anotando en la primera página del libro. Fechas destacadas, inicio de una aventura siempre renovada -gracias, Dori-, que ya dentro de la novela se acompasaban con una serie de comentarios personales, traducciones del latín -copiadas de las Apostillas del final del libro-, e incluso dibujos y fotografías.
La noche del domingo 5 de mayo de 1996 abrí además la versión en catalán y pasé un par de semanas cotejando la novela catalana y la castellana, anotando las discrepancias de calado. Una tarea que concluí el 17 de mayo :)



         Puede que "El péndulo de Foucault" haya sido uno de los libros que haya decepcionado más a sus lectores. No a mi padre, desde luego. Antonio Beltrán Aróstegui era químico orgánico, diplomado en informática, profesor de música, estudiante de derecho... podía seguir sin pestañear un razonamiento sobre la entropía del universo y apreciar, incluso mejorar, los chistes de Diotallevi y Casaubon sobre la dinámica parmenidea. Pero yo... como tanta otra gente, supongo, yo entré en el Péndulo esperando encontrarme otra novela policíaca refinada, posiblemente sin monjes pero con algún protagonista de la talla de Guillermo de Baskerville. Pasé las primeras páginas en el museo de París con la misma impaciencia e incomodidad que Casaubon escondido en su periscopio... empecé a perderme entre demiurgos y sefirots y abandoné el libro sintiéndome decepcionado conmigo mismo y, sobre todo, con su autor. Aquella novela no era ni el Eco de la anterior, dije, riendo con sarcasmo el viejo chiste.


Fotos, dibujos, pensamientos... mis propias apostillas a El Nombre de la Rosa

         ¡Cómo sería de enrevesado el libro, y cuánta la gente que hacía el esfuerzo de leerlo, que llegó a editarse un Diccionario del Péndulo de Foucault! Una herramienta muy interesante con la que, un par de años después, me atreví a adentrarme por segunda vez en las páginas del Péndulo, para salir cabizbajo y dolorido como si el propio péndulo me hubiera golpeado en la barbilla.


El Péndulo y su versión para infantes

         Después de aquello, comprar "La isla del día de antes" iba a ser un acto heroico pero condenado al fracaso. Aquí la tengo, al alcance de la mano, esperando una segunda relectura que me temo que no llegará.
         Pasaron los años. "El nombre de la rosa" siguió siendo una parte fundamental de mis aventuras entre las páginas de los libros. Por fin me decidí a releer el Péndulo; esta vez a pecho descubierto y sin oxígeno. El diccionario era interesante por sí mismo, pero me hacía divagar demasiado. Decidí que, al fin y al cabo, no era necesario entender todas las letras de una novela para disfrutar de ella. También lo podemos flipar con AC/DC sin saber inglés, o venirnos arriba y pensar en invadir Polonia escuchando una ópera de Wagner...
         Llegué al final. Sin diccionarios. Sin tener ni pajolera idea de lo que podía ser una sefirot. Asumidas mis limitaciones culturales y cerebrales, "El péndulo de Foucault" resultó ser un libro más que interesante con museos, templarios, revoluciones burguesas, sectas y asesinos. Desde entonces lo he leído unas cuantas veces más, aprendiendo cada vez un poquito más.

         Pasaron los años, y a finales de 2006 compré "La misteriosa llama de la reina Loana". Una novela muy entretenida cuya única pega es que no puede ser traducida. O, para decirlo con el debido respeto a la obra de la traductora, esa Helena Lozano Miralles gracias a la que muchos hemos podido leer a Eco: es una obra que no debe ser traducida. Es una novela de italianos y para italianos, con tantísimos referentes a la infancia, tantos guiños a la memoria colectiva de la sociedad a la que pertenece Umberto Eco, que un español, un francés -por no hablar de un noruego o un yanqui- se encontrará con demasiadas referencias que no le dirán nada, aunque sin duda será capaz de disfrutar de la trama. Para poner un ejemplo, pienso en Sabotaje Olímpico, la novela de Manuel Vázquez Montalbán en la que Pepe Carvalho se dedica a perseguir a Luis Roldán. A ver quién tiene huevos de traducirla al alemán.
Una vez más logré salir airoso de aquel enfrentamiento con la inmensa cultura de Eco y pude llegar hasta el final de su novela colándome como un gnomo entre sus piernas de gigante, un gigante que aquella vez, además, jugaba en casa.

Poco tiempo después de la Reina Loana llegó a mis manos Baudolino, el mentiroso. Y llegó para quedarse. "Baudolino" es una genuina novela de aventuras; el hijo de un campesino que logra hacerse un hueco en la corte del emperador Federico Barbarroja y emprende una aventura típica de Marco Polo. Llega a las tierras del Preste Juan, conoce a los esquípodos -esos seres con un solo pie, inmenso, que les sirve de parasol mientras duermen la siesta-, asiste a la fundación de una ciudad y a la destrucción de Constantinopla, halla el Santo Grial, acompaña a los Doce Reyes Magos... Una auténtica novela de aventuras, accesible a esas mentes que no tenemos una cultura descomunal pero que sabemos apreciar un cierto refinamiento y que gozamos aprendiendo.

Baudolino, pensando al menos en descubrir América

Hoy al entrar en Twitter he visto que Umberto Eco estaba en el trending topic. O le habían dado un premio, o había sacado un nuevo libro, o... Y, efectivamente; ha sido el o.
Umberto Eco, escritor y semiótico, sea lo que demonios sea eso, ha fallecido en Milán a los 84 años de edad. Una cifra que no es casual, porque, como diría Diotallevi, 83 es mi número de la biblioteca, y luego se le suma una vuelta entera de la luna. El Péndulo no se ha parado, porque siempre habrá alguno de nosotros que seguirá dándole un pequeño empujón.


Así que GRACIAS, Umberto Eco, y gracias a Ricardo Pochtar y Helena Lozano, que, ahora que me fijo, lleváis desde que yo tenía dieciséis años alimentando mi mente con vuestras traducciones-interpretaciones de la obra de Eco. Y a vosotros, fray Guillermo, amigo Adso, monsieurs Diotallevi, Belbo y Casaubon, editor Garamond, Baudolino marrullero... nosotros nos vemos cualquier día de éstos y volvemos a iniciar nuestra aventura.