martes, 24 de diciembre de 2013
Blancos, Azules, un premio Planeta y Bob Esponja
Algunos
días, Lorca se llena físicamente de cultura. Digo físicamente, porque no
podrías escaparte aunque quisieras. Ayer por la tarde, el centro de la ciudad
fue un hervidero de desfiles y canciones; de cuadros y libros.
Iba
caminando por la Corredera cuando me topé de frente con Bob Esponja, los
Pitufos, Mickey Mouse y Dora, la Exploradora, escoltados por la Agrupación
Musical Virgen de la Amargura, del Paso Blanco, acompañados por decenas de
niños y con el periodista y amigo Jorge
González convertido en ayudante de Papá Noel, en la primera Cabalgata de la
Ilusión.
Ha
sido Jorge -al pie del cañón incluso en estas primeras horas de la Nochebuena-
quien me ha explicado que la iniciativa la han organizado el Estudio de Danza y
la Asociación de Amigos de la Danza, de María
Teresa Lazareno; una mujer fundamental en la cultura no sólo de Lorca, sino
de toda la Región de Murcia.
| Patricio... la estrella del desfile |
Tras ver pasar la cabalgata y saludar a Patricio Estrella, me meto en el Palacio de Guevara a ver el Belén Municipal. Además de la belleza de las imágenes, supone una satisfacción ver el palacio barroco completamente restaurado y dándolo todo por los lorquinos.
Le echo una moneda al pozo, pero nada... al salir, los andamios siguen estando ahí. Para miles de lorquinos, ésta será la tercera Navidad fuera de sus hogares.
| Árbol de Navidad en La Viña |
Regreso a la Corredera, pero al pasar por delante de Cajamurcia me parece escuchar un soniquete muy particular: Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña... ¿son los republicanos? ¡No! Emilio Calderón, Mari Luz Bravo y el dibujante Francisco Segura presentan su libro para niños, El elefante que quería ser hormiga.
Jorge
/ Papá Noel y el alcalde Francisco Jódar
le dedican unas palabras rápidas y cordiales a la audiencia y se marchan, cada
uno por su lado. Emilio Calderón nos explica el germen de este libro, con el
que ha regresado a sus orígenes como escritor para niños y jóvenes: en cierta
ocasión leyó en un libro un proverbio africano: Cuando los elefantes salen a pasear, las hormigas se quedan en casa.
Me
froto las manos pensando que, después de todo, sí vamos a asistir a un mitin,
pero el Premio Planeta cambia el Mundo
Obrero por el National Geographic
y nos explica que posiblemente las hormigas no conocen la existencia de los
elefantes, porque para ellas son unos animales de tamaño inconmensurable. Toma
la palabra su mujer, Mari Luz Bravo, y nos cuenta que el libro habla de la
igualdad y la amistad entre estas dos especies de animales tan diferentes... y,
sobre todo, de la ayuda que los unos pueden prestar a los otros. Emilio y Mari
Luz son un matrimonio simpático, que nos hacen pasar un buen rato contándonos
las peripecias de Trompa cuando a sus
parientes y a ella se les rompió la tela de la araña.
![]() |
| Cartel promocional distribuido por la organizadora, M. L. Bravo |
También interviene, hecho un manojo de nervios, el ilustrador, Francisco Segura: todo un crack que nos desea que nos guste el libro, o por lo menos las ilustraciones, que es la parte que a él le toca. Puede estar tranquilo: he podido hojear el libro y sus dibujos son bonitos y muy apropiados. Es muy probable que los Reyes Magos se los traigan a mis hijos. Le deseo mucha suerte en una profesión en la que ha comenzado con muy buen pie.
Me
voy al Paso Azul, que era mi objetivo directo cuando me topé con Patricio y Bob
Esponja. Ya os he hablado hasta el hartazgo de la exposición de fotos de la
Colección Antonio Urrea, obra de David Giner; anoche, la Agrupación de
Coros y Danzas Virgen de los Dolores, del Paso Azul, le cantó a la Dolorica en
el interior de la iglesia, dándole una vuelta de tuerca más a la belleza del
recinto.
| Más de 2.500 personas han visitado ya la exposición |
En definitiva: la música de los Blancos en la Cabalgata de la Ilusión... la de los Azules como fondo de una exposición fotográfica única... un belén monumental en una de las joyas del Barroco murciano... y un premio Planeta presentando su nuevo libro. Y más cosas que me dejo en el tintero. Esto es lo que te puedes encontrar una tarde cualquiera, dando un paseo por Lorca.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Show must go on
Show must go on
Ser
corresponsal supone vincularte de tal manera a tu territorio, que en ocasiones
tu vida personal pasa a un segundo plano. Conocí a cierto corresponsal que
retrasó su boda dos semanas para que no se solapase con la Semana Santa de
Lorca: una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional que merecía ser
cubierta por su cadena con la mayor amplitud posible; no es que aquel
corresponsal se considerase el mejor periodista de su empresa, sino que era el
único destacado en Lorca, y le pareció que aquella fiesta tan importante para
sus vecinos podía perder repercusión si su cadena de televisión se veía
obligada a desplazar un periodista a diario desde la ciudad de Murcia.
Otro
individuo fue capaz de hacer una conexión en directo, sin perder la compostura
ni la sonrisa, media hora después de que le comunicasen la muerte de su abuela,
a la que adoraba. Al acabar el directo informó al editor de que se iba a tomar
los cuatro días de permiso que le correspondían, cogió el coche y se hizo los
1.100 kilómetros que separaban Lorca de la ciudad gallega en la que estaban
velando a su abuela.
Mientras
que Óscar Peña tuvo el cuajo de
venirse conmigo a grabar un encuentro político a las once de la noche, cuatro
horas después de terminar su jornada laboral, mientras a su madre la estaban
operando en un quirófano.
No
es que seamos más papistas que el Papa; no es que pretendamos heredar la
empresa. Es que, en este oficio, hay dos maneras de hacer las cosas: de la
manera correcta, o mirando el reloj. Si no lo entiendes, te pasarás la vida
renegando, porque en este oficio que hemos elegido las noticias saltan cuando
menos se las espera; y la mayor parte de las veces, un cuarto de hora antes de
que termine tu jornada. Esto no quiere decir que haya que pasar por todos los
aros que vaya poniendo el jefecillo de turno; si hoy has trabajado doce horas,
mañana te pasarás la tarde tocándote las narices.
Cuando
yo estaba al frente de la Delegación de 7RM en Lorca, Óscar se quedaba en su
casa la mayoría de las tardes. Yo sabía montar las noticias recurriendo a los
planos de la mañana, al archivo de la televisión y a la nevera que siempre
teníamos preparada; como en una corresponsalía se trabaja -o se debe trabajar-
a resultados, el editor de la tarde no tenía por qué saber cuántas personas
habían estado físicamente en la delegación montando las piezas; con tener lo
que había pedido era suficiente. Eso me daba fuerza moral para llamar al cámara
alguna tarde y decirle: Nos han pedido un
concierto que empieza a las nueve de la noche, o despertarle de madrugada y
decirle que nos teníamos que ir a la otra punta de la comarca porque acababa de
volcar un autocar.
Que no se entere Sabina
A
finales de 2012, unas semanas después del cierre de 7RM por orden del Gobierno
de la Región de Murcia, me enteré de que Sabina
Martínez, una de las operadoras de cámara, estaba esperando su primer hijo.
De manera que la llamé para felicitarla, y de paso para formularle un reproche:
-
¡Que sepas que me parece fatal que no me hayas avisado a mí antes que a tu
familia!
Sabina
se echó a reír; y es que, para ser justos, yo debería haber sido el primero en
saber la noticia de su embarazo, igual que ella supo antes que nadie que mi
mujer estaba esperando a mi primer hijo.
No
recuerdo la fecha exacta en que mi mujer me anunció que estaba embarazada, pero
sé que fue un martes de principios de 2009, porque era el día de la semana en
que bajábamos a grabar los entrenamientos del Águilas CF, el veterano club de
fútbol que desapareció en 2010 a los 85 años de edad. Óscar, mi cámara habitual,
estaba de baja por una lesión en la muñeca, de manera que la empresa me asignó
como compañera a Sabina, que también vivía en Lorca. Aquel día Sara, mi mujer, me llamó justo después
de la grabación, mientras metíamos el equipo en la furgoneta de la tele.
-
Antonio, estoy un poco nerviosa... -me dijo.
-
Ya te dije que me iba contigo al médico -respondí. Aquella mañana había pedido
cita porque llevaba unos días sintiéndose mal.
-
No es eso... es que creo que estoy embarazada.
Colgué
el teléfono y me senté en el asiento del pasajero. En ese momento entró Sabina
y se me quedó mirando, asustada por mi expresión.
-
¿Qué te pasa?
-
Que creo que voy a ser padre -murmuré.
Mi
compañera me dio los besos de rigor, y entonces empecé la ronda de llamadas a
mi familia.
Mi
hijo Antonio nació en septiembre de
aquel año; pero mi mujer se volvió a quedar embarazada muy poco tiempo
después... coincidiendo con otra baja de Óscar, que siempre que se iba de
fiesta acababa metiendo la pata en el sentido literal del término.
-
Antonio, otra vez estoy embarazada.
Entré
en el cuarto de baño.
Conté
las rayitas del Predictor.
Había
dos.
Una
y dos.
Dos.
Leí
y releí el prospecto. Dos rayas: resultado positivo.
Dos.
Una
y dos.
Miré
el reloj. Las ocho y cuarto de la mañana.
Cogí
el teléfono.
-
¿Qué haces? -se espantó Sara.
-
¡Llamar a mi madre, porque no quiero que Sabina sea otra vez la primera en
enterarse!
En
nuestro oficio compartes muchas cosas con el compañero de trabajo; las buenas y
las malas. Por eso se hace imprescindible llevarse bien. En el fondo, el cámara
y tú estáis solos frente a todo: editores que no os comprenden, gente que
desprecia vuestro trabajo -y luego no sabe hacer otra cosa que zapear ante la
tele-, políticos que tratan de utilizarlos, la policía por supuesto... estamos
solos ante el peligro; y esto no es una frase hecha.
Tampoco
quiero parecer victimista: en el fondo siempre me ha gustado esa sensación de
saber que estoy al otro lado de la noticia. Me reconforta cuando sé que no
estoy solo, sino con un buen compañero.
Por
cierto, y me vas a perdonar que siga contándote mi vida personal: por razones
médicas, mi mujer tuvo que pasarse los últimos cinco meses de este segundo
embarazo en casa de mi madre, junto a nuestro hijo mayor; de manera que durante
esa época yo pasaba la semana en Lorca, trabajando, y los fines de semana me
iba a Alicante a estar con los míos. Era consciente de que había cinco
probabilidades contra dos de que me perdiera el nacimiento de mi hija.
La
fecha prevista para el parto era la primera semana de agosto; de manera que, a
medida que avanzaba el verano, yo me iba poniendo más nervioso. Grababa a la
gente en la playa, o yéndose de vacaciones, o sufriendo los 37º del mediodía
lorquino, y no le quitaba el ojo de encima a los tres teléfonos móviles que
siempre llevaba encendidos: el mío personal, el de la empresa y un móvil de
emergencia cuyo número sólo sabe mi familia, que suelo utilizar cuando quiero
desconectar del trabajo y reservarme para los míos.
Una
noche de finales de julio, poco después de la medianoche, sonó el teléfono.
-
¡Ya está aquí la nena! -grité mientras buscaba a tientas las gafas.
Cogí
el móvil. La una menos veinte de la mañana.
-
¡Mamá, dime!
-
¡Antonio! -respondió una voz de hombre; la inconfundible voz de Juan Caballero, buen amigo y fotógrafo
del periódico La Opinión de Murcia.
-
¿Juan? ¿Qué ha pasado? -repliqué, echándole mano al otro móvil para ir despertando
a Óscar.
Cuando
un compañero te llama a esas horas no es para darte las buenas noches.
Aunque
a veces...
-
¿Tú no querías comprar un Renault Fuego? -añadió Juan.
-
¿Eh?
-
¿Eh?
Resulta
que unas semanas antes le había sacado una foto a uno de los escasos fuegos supervivientes, y mi amigo se
había quedado con la copla.
-
Hay un tipo en Ciudad Real que vende uno por 450 euros, pero seguro que si le
apretamos lo podemos sacar por 400...[1]
Me
volví a tumbar en la cama, llevándome las manos a la cabeza.
-
¡Juan! ¡A estas horas, llámame de muerto
p'arriba! -supliqué.
Finalmente,
a principios del mes de agosto recibí la llamada que estaba esperando. El
teléfono me despertó minutos después de las 7 de la mañana, y en el visor del
móvil ponía MAMÁ, y no JUAN CAB ni ALEJANDRO 7RM.
-
Oye, vente para Alicante, que Sara está de parto, pero no tengas prisa.
Me
vestí, cogí el coche... y me fui en el sentido opuesto, alejándome de la provincia de Alicante. Abrí la
delegación, encendí mi ordenador y le escribí una carta al departamento de
Recursos Humanos informándoles de que me iba a coger las dos semanas de baja
por paternidad.
Luego
dejé encima de la mesa el móvil de la tele, el dinero para gastos ordinarios de
la delegación... y me quedé esperando a que llegase Óscar, a fin de darle las
llaves de la oficina.
Esto
es lo que conlleva ser un corresponsal: que la primera persona a quien le
cuentas que vas a ser padre es tu cámara, y no tu propia madre; y que cuando tu
mujer se pone de parto tú coges el coche y te vas en dirección contraria porque
en Periodismo, igual que en el mundo del circo, la función debe continuar.
(...mientras escribo estas
líneas, un año y dos meses después del cierre de 7RM, Sabina Martínez y yo estamos
tratando de sacar adelante una pequeña productora de televisión; sólo espero
que en esta ocasión la cigüeña nos deje a todos en paz).
Generación L21: ¡¡Peligro: escritores trabajando!!
En
estos momentos, en Lorca hay una decena de escritores tomando apuntes para sus
próximas novelas...
La
verdad es que la imagen produce algo de miedo, porque uno se los puede imaginar
sentados en uno de los bancos de las Alamedas, pasando revista a los personajes
que suben y bajan cargados con los regalos navideños... sentados tras las
carpas de plástico de los bares de la Corredera o de la plaza Calderón, construyendo
los cimientos de sus obras futuras o atando los últimos cabos... o
reflexionando con la mirada clavada en la lejana y majestuosa Torre Alfonsina, volviendo
la mirada cien o doscientos años atrás.
Sales
a la calle y ves a Fran J. Marber
escrutando las letras de granito pulido que han proliferado en los umbrales de
iglesias y edificios públicos, pensando que ese TEATRO GUERRA que se ilumina de
noche, ese ALPORCHONES que lleva tantos años en la subida a la Corredera, ese
Corazón del Paso Azul... podrían esconder un doble o triple sentido; al fin y
al cabo, Alporchones es un acróstico de Por La Noche... y por la noche pasan
cosas extrañas. ¿Nos estarán indicando dónde se encuentra la espada perdida de
la estatua de Alfonso el Sabio?
Por
la noche, a las 2 de la mañana, puedes toparte con Andrés Ruiz midiendo las piedras del Porche de San Antonio y llegando
a la conclusión de que corresponden con las casillas de un tablero de ajedrez,
como el de Fajardo el Bravo, o como los episodios del próximo libro de los
hermanos HM. Fajardo.
El
perseguidor de sueños puede encontrar lo que busca allá en la otra orilla, o
quizás escondidos entre aulas -que, por cierto, no serán las del Ros Giner-. Puede
acabar preso en la tela de la araña -esperando que no se rompa como le pasó a Trompa y sus amigos-, balanceándose en
un columpio en las estrellas o seducido por la joven de ojos miel.
Desde
su atalaya en una de las calles más céntricas y al mismo tiempo discretas de
Lorca, el periodista Jorge González vigila
las andanzas de todos estos capturadores de momentos que nunca existieron. Los
sienta de dos en dos frente a sus micrófonos azules y blancos, blancos y
azules, de la Cadena Azul, y les anima a que difundan sus mensajes desde las
playas soleadas de Calnegre hasta los campos helados de Coy, pasando por encima
de acequias y alcanciles y esquivando por los pelos la trampa mortal del
Caballo del Óvalo.
Ayer,
la decena de escritores que conforman la Generación L21 se dieron cita en el
Liceo Lorquino, gracias a los esfuerzos de Jorge González. Los protagonistas de
este boom literario contaron con el padrinazgo de Emilio Calderón, otro maestro en buscar mundos ocultos entre los
muros de Shanghai o en la modesta porcelana de nuestras cocinas, siempre de la
mano de su escritora y musa Mari Luz
Bravo.
Elena Castillo, Mayte Para, Caro Musso, S.D. Rice, Andrés Ruiz Sanz, H.M. Fajardo, Fran J. Marber, F.J. Motos, Diana Al Azem, Manuel
Morales, Juana Mateos, Lázaro Giménez, María Martínez... me dicen que Cristina
Selva lo siguió desde la distancia, posiblemente mientras ayudaba al
Capitán Blum con el timón. Un grupo de compañeros de aventuras, ahora amigos,
que con su esfuerzo, y gracias al empuje de Jorge González, animan la vida cultural
de la Lorca del siglo 21.
NNGG de Águilas entrega 600 cartones de leche a Cáritas
Desde
Nuevas Generaciones de Águilas nos informan de que han conseguido recoger 600
cartones de leche para Cáritas, gracias a un partido de fútbol solidario.
Reproduzco en su integridad la nota difundida desde dicha organización.
Las Nuevas Generaciones del PP consiguen 600 cartones de leche para
Cáritas en un partido de fútbol benéfico
Esta
mañana (ayer sábado) se disputaba, en
el Campo de Fútbol Indoor del Polideportivo Municipal, un partido de carácter
benéfico, organizado por las Nuevas Generaciones del Partido Popular, en el
marco de la campaña regional “Jóvenes Solidarios”.
Los
miembros de esta asociación juvenil se enfrentaron a un combinado del Partido
Popular, entre los que se encontraban el alcalde de Águilas, Bartolomé
Hernández, y el director del INFO, Juan Hernández, junto a varios concejales y
militantes del PP.
La
contienda, que tenía como objetivo conseguir cartones de leche para Cáritas,
terminó con empate (10-10) y lo que es más importante, consiguió reunir cerca
de 600 cartones que fueron entregados en el mismo terreno de juego al director
local de esta ONG, Salvador Hernández.
El
presidente local de NNGG, Juan Lajarín, expresó su agradecimiento a todas las
personas que colaboraron con esta iniciativa y volvió a ensalzar el trabajo que
Cáritas desarrolla en la localidad.
sábado, 21 de diciembre de 2013
El elefante que quería ser hormiga
Sé que es un tópico, pero me hace
gracia decirlo: Emilio y Mari Luz vuelven a casa por Navidad. Desde hace un par
de años, este matrimonio de escritores regresa a Lorca para pasar las fiestas
navideñas, y lo hace con un nuevo libro bajo el brazo.
En inviernos anteriores, la imaginación
de Emilio Calderón -premios Planeta
y Fernando Lara- nos ha llevado hasta la otra punta del mundo: hemos conocido
el Extremo Oriente con El secreto de la
porcelana y su Trilogía Asiática, sus novelas El judío de Shangai, La bailarina
y el inglés y Los sauces de Hiroshima.
También hemos conocido las mafias del contrabando ilegal de órganos para judíos
con dinero, gracias a La cosecha humana...
y nos hemos dado un paseo peligroso por los anaqueles de La biblioteca, un homenaje a la Biblioteca Nacional donde Emilio
Calderón pasa los días creando universos, teniendo como compañero de pupitre a Mario Vargas Llosa o viendo aparecer a
un extraño individuo que se lava la cabeza en los aseos de la institución
centenaria (¿para cuándo una novela sobre el pasado e intenciones de este
sujeto?).
Ahora, Calderón vuelve a sus orígenes
-recordemos que antes de ganar el premio Fernando Lara ya era un escritor
consagrado en la literatura infantil y juvenil- y nos trae El elefante que quería ser hormiga, un libro infantil escrito junto
a su mujer, la periodista lorquina Mari
Luz Bravo, con ilustraciones de Francisco
Segura.
¿Un elefante que quería ser hormiga?
¿Y por qué no? Todo es ponerse. Parece ser que todo empezó en la famosísima
tela de una araña, en la que Trompa se balanceaba junto con sus amigos
paquidermos. En un momento dado pasó lo que tenía que pasar, que la tela se
rompió... y ahí empezaron las aventuras de Trompa.
Emilio y Mari Luz presentan su libro
el próximo lunes, 23 de diciembre, a las 19:30 horas, en el aula de cultura de
Cajamurcia, de Lorca. Os invito a que cumpláis con la tradición y os acerquéis
a compartir con esta pareja de escritores un libro que, de antemano, parece
original, simpático, entretenido y muy adecuado para incluirlo en la carta a
los Reyes Magos.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Campaña de recogida de alimentos de Cáritas Águilas
Desde
Cáritas Parroquial de San José, de Águilas, nos informan de la campaña navideña
de recogida de alimentos. Reproduzco la información aportada desde esta
institución, y os animo una vez más a que echéis una mano a los vecinos más
necesitados. Un cartón de leche, un paquete de pasta, unas latas de
conservas... pueden suponer la diferencia, para más de una familia, entre cenar
y no cenar esta Nochebuena.
Cáritas espera tu colaboración en la Campaña Especial de Recogida de
Alimentos de cara a Navidad
Con
motivo de las fiestas de Navidad y Reyes Cáritas Águilas ha organizado una Campaña
Especial de Recogida de Alimentos, que
tiene como finalidad ayudar a las familias más desfavorecidas, especialmente en
estas fechas tan señaladas.
Por
tal motivo el pasado fin de semana comenzaron las actividades con la “Operación
Kilo”. Por lo que queremos dar las gracias a la Agrupación Musical San Pedro Apóstol de Águilas, organizadora del
evento, que reunió a bandas de tambores y cornetas de distintas localidades
murcianas y almerienses. La entrada fue solidaria.
Asimismo
ha tenido lugar un donativo por parte de un comerciante del Mercado Semanal, un
fabricante de turrón, vecino de la ciudad de Caravaca de la Cruz “Turronería Soria Santillana”, que ha
regalado más de 50 kilos de dulces de Navidad.
Del
mismo modo ya se está realizando la recogida de alimentos en los centros de la
localidad. Esta comenzó ayer en el Colegio
Carlos V, gracias a la colaboración imprescindible de las familias de los
alumnos. El Centro ha mostrado, una vez más, su lado más solidario, demostrando
que esta comunidad educativa está concienciada socialmente con la realidad de
más necesitados.
El
personal de Cáritas ha explicado a los alumnos el sentido de estas acciones,
con el fin de lograr inculcarles los valores de la solidaridad y el compromiso
social.
Salvador
Hernández, director de Cáritas, quiere agradecer de manera especial al Claustro
del Carlos V “este es el primer Colegio en el que recogemos alimentos y hemos
iniciado una labor de coordinación con el resto de centros docentes para
promover esta acción benéfica”. Y ha explicado que “la relación entre Carlos V
y Cáritas comenzó el pasado verano, cuando el presidente del Consejo
Rector, Benito Mateo, vio en las
noticias el robo sufrido en nuestras oficinas y contacto conmigo para donar
tres equipos informáticos y una impresora que pertenecían al centr”.
Desde
hoy Cáritas Águilas continúa esta recogida por el resto de centros de la
localidad, por lo que queremos mostrar un agradecimiento general a todas las
personas que, especialmente en estas fechas, se están volcando con nosotros y
por tanto con los más desfavorecidos.
Próximas actividades
Recordar
también dos actividades, dentro de esta campaña, que tendrán lugar durante este
próximo fin de semana.
Este
domingo, 22 de diciembre, a las 10 horas, con motivo de la Carrera Popular de Navidad “Subida al Castillo”, el Patronato
Deportivo Municipal y la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Águilas, le
han dado un carácter benéfico a la prueba y para retirar los dorsales los
corredores tendrán que hacer entrega de un kilo de alimentos.
También
el domingo, entre las 11 y las 18 horas, en la Plaza de España, frente a la Parroquia de San
José, organizado por la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Águilas,
tendrá lugar una cuestación de alimentos
no perecederos.
Cáritas
Águilas la hacen posible un grupo de voluntarios y profesionales que están al
servicio de la caridad y de nuestros hermanos, guiándonos sólo por el amor a
nuestros semejantes, en coherencia con el amor a Cristo. Esta Navidad colabora
con nosotros.
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